policiaTendencia Global
14 de mayo de 20264 min

Feminicidio en SDE: El último grito de auxilio ignorado

Imagen para: Feminicidio en SDE: El último grito de auxilio ignorado
Créditos: Imagen para: Feminicidio en SDE: El último grito de auxilio ignorado

La hermana de Esmeralda Moronta relata el infierno de dolor tras el feminicidio que sacude Santo Domingo Este. Un feminicidio más que eleva la cifra a 27 en 2026.

Experiencia Auditiva

¿Prefieres escuchar la noticia?

0%

Voz asistida por IA · Sigue explorando mientras escuchas.

Santo Domingo Este se tiñe de luto una vez más. La tarde del martes, Esmeralda Moronta de los Santos, una mujer de 36 años, fue brutalmente asesinada a tiros por su expareja sentimental, Omar Tejeda, en las cercanías de la Fiscalía de Violencia de Género del sector Alma Rosa. Este acto de violencia extrema no solo deja un vacío irreparable en su familia, sino que subraya la alarmante escalada de feminicidios en la República Dominicana, sumando ya 27 casos en lo que va de 2026.
La tragedia se consumó minutos después de que Esmeralda abandonara la sede judicial. Según informes, la víctima se había presentado ante las autoridades para solicitar protección, manifestando sentirse amenazada por su expareja, de quien llevaba varios meses separada. Sin embargo, el presagio de peligro se materializó trágicamente cuando Tejeda, quien la esperaba en las inmediaciones, la persiguió implacablemente. En un desesperado intento por salvar su vida, Esmeralda buscó refugio en un colmado cercano, pero su búsqueda de seguridad fue en vano. Testigos presenciales relataron los momentos de terror, culminando con el último grito de la víctima: "¡asesino!". Acto seguido, Tejeda se quitó la vida en el mismo lugar, dejando tras de sí dos niños huérfanos y una estela de dolor.
Publicidad
La espera infinita en el Inacif
En las afueras del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), la familia de Esmeralda Moronta se debate entre el llanto contenido, el agotamiento y una profunda impotencia. Mientras las horas transcurren lentamente, aguardan la entrega del cuerpo de su ser querido. "Hace pocos días él le dijo que la iba a dejar tranquila y que se iba a poner para su hijo", recordó entre lágrimas Ámbar Moronta, hermana de la víctima. Unas palabras que hoy resuenan con una crueldad desoladora ante la devastadora realidad. Ámbar confesó que Esmeralda nunca les manifestó haber sido víctima de agresiones físicas directas por parte de Omar Tejeda, de 48 años, lo que añade una capa de desconcierto a la tragedia. "Ella nunca nos dijo que él fuera agresivo", señaló con la voz quebrada, mientras se aferra a los recuerdos de una mujer descrita como alegre, amorosa y dedicada a sus hijos.
La escena en el Inacif es un reflejo del duelo que embarga a los allegados de Esmeralda. Rostros cabizbajos, miradas perdidas en el vacío y el silencio interrumpido solo por sollozos, conforman el sombrío panorama. La espera por la entrega del cadáver se convierte en un doloroso ritual que, a pesar de ser necesario, prolonga la agonía y la incredulidad ante una pérdida tan abrupta y violenta. La imagen de Ámbar abrazando a un familiar, deshecha en llanto, resume la profunda herida abierta por este acto de barbarie.
Un patrón de violencia que no cesa
Este feminicidio no es un hecho aislado, sino una dolorosa manifestación de la persistente violencia de género que azota la sociedad dominicana. La recurrencia de estos crímenes pone en evidencia las fallas en los mecanismos de protección y prevención, a pesar de los esfuerzos realizados por las autoridades. La víctima, consciente del peligro que corría, acudió a la justicia en busca de auxilio, un acto que lamentablemente no logró impedir su trágico final. La ley de violencia de género existe, pero su aplicación efectiva y la prevención de la escalada de violencia antes de que sea demasiado tarde, siguen siendo un desafío mayúsculo.
El caso de Esmeralda Moronta deja en la orfandad a dos niños, de 10 y 4 años, el menor producto de su relación con el agresor. La pérdida de ambos progenitores en circunstancias tan violentas sume a estos pequeños en un trauma inimaginable. Este hecho resalta el impacto devastador de la violencia de género, no solo en las víctimas directas, sino en todo su entorno familiar, extendiendo el dolor y las consecuencias a las generaciones futuras. La comunidad de Santo Domingo Este, y por extensión el país, se suma al luto, exigiendo medidas más contundentes y efectivas para erradicar la lacra de los feminicidios. La cifra de 27 feminicidios en lo que va de año es un llamado de atención urgente que no puede ser ignorado por la sociedad ni por las instituciones encargadas de garantizar la seguridad y el bienestar de las mujeres dominicanas.
S

Sección Policial

Periodista especializado en actualidad y análisis editorial. Corresponsal comprometido con la veracidad informativa en el equipo de Imperio Público.

¿Te gustó esta noticia?

Compártela con tus amigos

Más Noticias Relacionadas

IMPERIO
Imperio Diario · Newsletter

Mantente en el centro de la información

Recibe cada mañana el resumen editorial con las 5 noticias que realmente importan hoy.

Sin spam. Solo periodismo de impacto. Cancela cuando quieras.